Manos de un niño explorando una bandeja blanca con piñas, semillas, bellotas y otros elementos naturales de diferentes formas.

Bandejas sensoriales

Voy a empezar por explicarte por qué son tan importantes en el desarrollo del niño/a. En un mundo cada vez más rápido, el tiempo que los niños/as dedican a la autoexploración de elementos naturales o propios de su contexto es cada vez menor. Suele ser común ver a los niños pasando mucho tiempo frente a elementos como celus, tablets, teles, etc… (tiempo que le resta lugar a la exploración y al juego activo).

La clave de este recurso es que no solo sea propio de la escuela. He visto en diferentes lugares cómo se adapta. No necesitás una bandeja de plástico, puede ser la que usás en tu casa para servirte el desayuno. Puede ser una caja de cartón. La clave es que sea un espacio que contenga el material que hayas dispuesto. Y que permita la exploración, el descubrimiento, la creación y el autoaprendizaje interactuando con sus sentidos. En especial en maternal se suele trabajar con gelatina o chocolate, experiencias de sabores increíbles, claro que requieren un trabajo. Observé que muchas veces se usan por las estaciones del año, eventos tipo Halloween, unidades o proyectos que se abordan, también en cierres de proyectos o eventos con las familias. También lo vi en la semana del juego.

Es un elemento genial que, claro está, también implica trabajo previo y posterior. Tenemos que considerar el tema de la limpieza, ya que muchas veces si no es rápida puede ocasionar caídas o golpes. Por eso, cuando lo realicemos estaría bueno avisar a las personas de limpieza para que lo hagan después, ya que, de otra manera, se producen incidentes que nos pueden ocasionar un dolor de cabeza.

También es interesante saber que desarrollan habilidades motoras, como los movimientos de vaciado, llenado y traslado de objetos. También potencian la concentración infantil (clave en un momento en que el mundo les enseña que todo debe ser rápido y ya mismo) e incluso ayudan a relajar las tensiones cuando el niño se muestra irritable, colaborando en desarrollar tolerancia a la frustración. Si con todas estas razones aún no querés trabajar las bandejas sensoriales, ya no sé qué más decirte.

El próximo post va a ser sobre los elementos que pueden contener y que están a nuestra disposición.

¡Nos leemos! ¿Me faltó algo?

Para leer más: OMS: más tiempo para jugar activamente en la primera infancia.