Día de la Independencia
Hace mucho tiempo, allá por 1816, representantes de distintas provincias decidieron reunirse en Tucumán para firmar un acta donde declararían la Independencia y así ser libres para siempre del rey de España.
Para eso tuvieron que viajar muchísimo y superar peligros, ya que iban a caballo, en diligencias, en carruajes por caminos muy difíciles en medio del frío y muchas veces con hambre.
Pero todo se justificaba porque iban a hacer algo importante por su pueblo: liberarlo, ya que no eran felices por no ser libres e independientes de este.
En Tucumán todo el pueblo los estaba esperando. Prepararon una casa amplia para reunirse.
Los congresales trabajaron discutiendo, conversando y al fin se pusieron de acuerdo.
El 9 de julio se confeccionó un acta de la Independencia.
Y al final, el secretario Juan José Paso le preguntó a todos los congresales si querían ser libres e independientes de España. Todos a la vez contestaron con un grito: «¡Sí, queremos!». Cada uno de ellos firmó el acta.
Esta declaración se celebró con grandes bailes y alegría de todo el pueblo.
Las mismas las podés ver debajo del texto. Estas no solo fueron compartidas en el acto, sino que además se compartieron con la otra sala de 5 años. En este caso, iniciar un relato fue a partir del material de textos que se poseía y de las imágenes que ayudaron como fuentes para construir el relato que aquí les compartí. ¡Espero que les sirva!




