
Revolución de Mayo
Hace mucho tiempo, este lugar en el que hoy vivimos estaba gobernado por un rey, que se llamaba Fernando VII (primera imagen), este rey vivía muy lejos de aquí, para llegar hasta donde el rey vivía había que llegar en barco (imagen 2) durante mucho tiempo.
Por eso aquí, en lugar de él, gobernaba un señor que no era rey, sino virrey (imagen 3) y era quien decidía lo que debían hacer las personas.
Un día en el reino de Fernando entraron ejércitos que tomaron prisionero al rey (imagen 4).
Cuando esto sucedió las personas que vivían aquí: militares, negociantes, sacerdotes y abogados decidieron reunirse para ver lo que hacían (imagen 5), ya que no estaban contentos con el rey Fernando, porque no eran libres para vender, comprar o leer aquello que les gustaba, entre otras cosas más.
Se reunieron en esa época en el cabildo (imagen 5), que era el lugar que se ocupaba de cuidar la ciudad, en ese momento tenía por dentro una cárcel (imagen 6) y una sola sala para hacer reuniones (imagen 7).
El cabildo se ubicaba cercano a la plaza (imagen 8). Era un sitio descampado, barroso y multiuso para el estacionamiento de carretas, venta variada de mercadería, ceremonias religiosas y corridas de toros que se realizaban allí.
Alrededor de la plaza había un pequeño fuerte junto al río, que tenía cañones (imagen 9) y protegía a la ciudad.
Todas las personas se reunieron en la plaza para ver qué iba a suceder (imagen 10). Es así que esas personas a las que llamamos “patriotas” decidieron que se gobernarían a sí mismos. A esta decisión se la recuerda como la libertad (imagen 11).
Luego de haber abordado el material, leer y compartir información, logramos armar un relato, en la sección donde dice imagen los niños/as realizaron las producciones ilustrativas que luego se compartieron con las familias en el acto.
Las mismas las podés ver debajo del texto, estas no solo fueron compartidas en el acto, sino que además se compartieron con la otra sala de 5 años, en este caso iniciar un relato fue a partir del material de textos que se poseía y con las imágenes que sirvieron de fuentes para construir el relato que aquí les compartí. ¡Espero que les sirva!







